La teoría antropológica de los Rituales de Paso consiste en determinar cuáles son las etapas por las que pasan los seres humanos y las diferentes formas o expresiones de sus transiciones individuales y colectivas.

Van Gennep, folclorista y etnógrafo franco-alemán, estudió los ritos de paso de diferentes tipos de sociedades. Interesado por el estudio de las religiones y el misticismo, detalló algunos esquemas de varios rituales que se pueden considerar un estudio de la naturaleza del cambio en la sociedad humana.

En su teoría, este etnógrafo sostiene que la vida humana transcurre en sucesiones, por lo que además de estar sujetos a ritmos ajenos a su control, como los solsticios, los individuos también se encuentran sujetos a ciclos sociales que implican cambios en sus roles.

La definición de estas etapas contribuye a preservar la estructura de la sociedad, regulando la posición del individuo en su comunidad, ya decía Van Gennep:

“De modo que la vida individual consiste en una sucesión de etapas cuyos finales y comienzos forman conjuntos del mismo orden: nacimiento, pubertad social, matrimonio, paternidad, progresión de clase, especialización ocupacional, muerte”. (Gennep, 1960)

Igualmente en su teoría, indica que a dichos cambios se le suelen asociar ceremonias que hacen que el individuo pase de una situación a otra de forma evidente. Por ejemplo, la primera comunión es un rito que hace parte del mundo de lo sagrado y que integra al niño a la vida católica adulta a partir de una ceremonia de celebración en la que el infante recibe por primera vez “el cuerpo de Cristo” en la hostia.

Entendiendo este ejemplo, Van Gennep propone que existen tres fases en las que se estructuran los ritos de paso. La primera es la Separación, en esta el individuo o la sociedad deja atrás un estado en el que se encontraba, por lo que se presenta una ruptura.

En nuestro caso se entendería como la separación que vive el individuo al  decidir superar la etapa de infante de su vida religiosa, comenzando la preparación para la primera comunión.

En segundo lugar está la Liminalidad, una etapa intermedia en la que hay confusión o crisis, pues es el estado en el que se acepta la separación, pero se desconoce cómo se desenvolverá la situación del individuo.

En nuestro ejemplo, es el momento de transición en que el joven se prepara con la catequesis y comienza a vislumbrar lo que implica su nueva etapa como miembro de la comunidad católica.

Por último, como tercera fase sucede la Agregación en esta, se consuma el cambio de estado y se adquieren nuevos derechos y perspectivas definidas por la sociedad, es decir cuando el individuo normaliza su nuevo estatus y comulga cotidianamente.

Van Gennep, se preguntaba en su libro Los Ritos de Paso si su forma de interpretar los ritos podría ampliarse para entender otros fenómenos sociales. Desde nuestra propuesta, consideramos que podemos entender el Ritual de Paso no solo como una ceremonia que marca un cambio, sino como la simbolización de etapas que se desarrollan individual o socialmente.

Ya que precisamente hoy en día nuestra sociedad está menos enfocada en acompañar los rituales con ceremonias. Ahora no es necesario que suceda una celebración formal para que se den directamente los cambios, por lo que hoy podemos identificar nuevos rituales de paso colectivos como la transición del mundo análogo al digital o las nuevas apropiaciones de las tecnologías de la comunicación. Pasos rituales que recientemente implicaron cambios en la sociedad.

En una perspectiva amplia, esta teoría permite su aplicación a una gran variedad de sucesos. Desde cortarse el cabello, dejar de leer la prensa o hacer una fiesta de grados, todos pueden ser rituales de paso y encontrarse en diferentes fases.

La fiesta de quinces, reflejo de un tradicional ritual de separación mexicano del paso de niña a mujer, ha revelado también que los mismos rituales, por más ancestrales que sean, pueden presentar modificaciones dependiendo de los modos en los que se siguen desarrollando los ciclos colectivos.

Un claro ejemplo de ello son los quinces de Ruby, la mexicana que logró invitar a más de 1.2 millones de personas a su fiesta a través de las redes sociales. Además de la existencia programas televisivos sobre fiestas de quinces de famosos, lujosas, tecnológicas y en general replicando el ritual de un modo diferente, como los sweet sixteen que se celebran en Norteamérica.

Adicional a la perspectiva desde la que se posiciona dicha teoría de los Ritos de Paso, traemos a colación los diferentes arquetipos que nos hablan sobre la influencia que posee el entorno cultural y nos enseñan que no nos desarrollamos de manera aislada al resto de la sociedad, por lo que nos sirven para entender la estructura de los Rituales de Paso.

Los arquetipos, propuestos por Carl Gustav Jung se refieren a los patrones emocionales y de conducta que determinan la forma de comprender y dar sentido a un todo, símbolos que aunque aparecen de múltiples formas, se repiten a través de distintas sociedades y culturas.

Así fue que distinguió diferentes  arquetipos que se acumulan en el fondo del inconsciente colectivo para formar un molde que le da significado a lo que pasa en la vida individual y social, una especie de base cognitiva heredada, que se repite en diferentes contextos.

Entre estos se definen constantes culturales como: el alma, la madre, el padre, el lado oscuro, el bromista, el héroe y el sabio. Adicionalmente, pero de modo más individual que colectivo, está el arquetipo que representa la imagen pública, es decir, lo que se comparte. Este último se denomina la persona.

Tanto los rituales de paso como los arquetipos nos hablan de estructuras que se repiten en la sociedad, la cual en sí misma atraviesa cambios y etapas. Finalmente, estos se refieren a estructuras socioculturales que se representan en la forma en la que desarrollamos y cambiamos nuestros hábitos de vida actualmente.

Entender esas estructuras nos permite tener una nueva perspectiva del funcionamiento y cambio de la sociedad, y de patrones en ámbitos como la comunicación, el consumo, el comportamiento o la apropiación de tecnologías actualmente.

En este mismo sentido, sabemos que la publicidad responde también a estas inquietudes de cambio social y de interpretación de patrones de comportamiento en las personas.  Así, la publicidad misma puede entenderse como una evidencia de cambio social que responde a los pasos rituales, a los cambios arquetípicos y a los ciclos que viven las sociedades.

Ya que los diferentes rituales terminan siendo formas en que la sociedad se transforma, y debido a que la publicidad quiere ofrecer productos y servicios que estén acordes a los modos de supervivencia, satisfacción y relación de necesidades de esos humanos; la publicidad misma requiere adaptarse a esos cambios, aprendiendo a interpretar y a representar la forma en que cambian las necesidades de esos humanos, sus prioridades, economías, afinidades sociales y demás.

Finalmente la misma publicidad, las comunicaciones o la creación de contenido tienen una influencia poderosa para determinar en qué se convertirá el futuro; ya que lo que circula en la sociedad de la información y lo que se vuelve agenda, afecta la relevancia y visibilidad que adquieren distintos procesos sociales.

La publicidad y las estrategias comunicativas impactan la cantidad de interacciones que se pueden generar en la sociedad respecto a un cambio tecnológico o de consumo, que se vuelve tendencia y que termina agregándose al devenir cultural.

He ahí las posibilidades que se despliegan de la observación de pasos rituales ¿Cómo pueden interpretarse estos cambios sociales?, ¿A qué futuro pueden llevar a la sociedad actual? Inevitablemente estaremos en medio de esas etapas que entre separaciones, liminalidades y agregaciones determinan el futuro, que es ahora.

The Rites of Passage.  University of Chicago Press. 1960.

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